Corregir el rumbo

Siempre sucede en una frenada intempestiva o un cambio de rumbo inesperado: la inercia obliga a agarrarse de algo para evitar caer. Unas veces se logramos sujetarnos y otras no. Si lo logramos, de inmediato intentamos superar la desorientación. Revisamos qué pasó. ¿Qué originó la situación de peligro? Es una reacción natural pues no queremos …